En uno de tantos infomerciales de televisión abierta se anuncia un nuevo y efectivo maquillaje. Se llama True Cover y su propósito es cubrir manchas de nacimiento, cicatrices --aun las más grandes y profundas--, acné, ojeras, pecas, lunares, etc. También existe la versión para piernas capaz de ocultar estrías, celulitis, varices, moretones y demás.
La promesa es cubrir por completo, como si no existieran esos "defectos". La promesa es ocultar. La oferta, parafraseando, es "hacer salir la belleza real". La persona con manchas se vuelve casi un mártir de su situación y condición física: nació con esas marcas, nació con esa predisposición genética para tener acné o celulitis. Tiene un problema y True Cover puede ayudar.
Podría lamentarme sobre la sociedad posmoderna superficial; podría desmitificar las características publicitarias de los infomerciales de este producto. Me limitaré a un par de comentarios sobre detalles que me parecieron muy curiosos. Primero, la frase que yo parafraseo pero aun así mantiene la esencia de lo que los anunciantes quisieron decir: el producto "hace salir la belleza real". Me parece una frase cínicamente paradójica pues la belleza real debería corresponder a la realidad. ¿Una piel sin un rastro de imperfecciones de cualquier tipo realmente corresponde a la realidad? La piel está expuesta a cambios de climas, contaminación, luz solar. La piel refleja el paso del tiempo, los cambios alimenticios, los estados de ánimo. ¡Eso me parece muy real! El comercial, en cambio, planeta la belleza real como la perfección plástica. Las características específicas de la piel de una persona pueden atentar contra esa perfección. Atentan contra la belleza entonces y hay que remediarlo. Por supuesto, el producto, su publicidad e incluso los clientes de aquél responden a un modelo de belleza estandarizado y generalizado. Claro que también hay que considerar que en su idioma original, el comercial debería decir "true beauty", y en ese caso dicho adjetivo habría sido seleccionado por su correspondencia con el nombre del producto: True Cover to get true beauty.
Otro detalle: gran parte de los productos que he visto anunciados en la televisión o en el supermercado hacen la promesa de reparar un problema, solucionarlo de raíz, disminuir su apariencia. True Cover sólo lo oculta: no pretende arreglarlo permanentemente, sólo cubrirlo desde que una persona sale de su casa hasta que vuelve a regresar a ella. No importa que la mancha, cicatriz o lo que sea siga ahí, lo que importa es que no se note: el gran hit de las apariencias, ¿no? Mientras se está fuera de casa y se usa el maquillaje, uno puede resaltar su "belleza real". Cuando se vuelve al hogar y se lava el rostro, uno vuelve a ser mártir de esas imperfecciones patéticas. Una persona se maquilla con True Cover y al hacerlo se camuflea, se metamorfosea, se oculta. ¿Qué pasará cuando la vean en estado natural?
Otro detalle: gran parte de los productos que he visto anunciados en la televisión o en el supermercado hacen la promesa de reparar un problema, solucionarlo de raíz, disminuir su apariencia. True Cover sólo lo oculta: no pretende arreglarlo permanentemente, sólo cubrirlo desde que una persona sale de su casa hasta que vuelve a regresar a ella. No importa que la mancha, cicatriz o lo que sea siga ahí, lo que importa es que no se note: el gran hit de las apariencias, ¿no? Mientras se está fuera de casa y se usa el maquillaje, uno puede resaltar su "belleza real". Cuando se vuelve al hogar y se lava el rostro, uno vuelve a ser mártir de esas imperfecciones patéticas. Una persona se maquilla con True Cover y al hacerlo se camuflea, se metamorfosea, se oculta. ¿Qué pasará cuando la vean en estado natural?
Así es la publicidad, así es el mercado, así es la posmodernidad, así es la vida y así somos nosotros.
Usted, estimado lector fantasma, ¿qué opina?
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