Mi mamá es una mujer hermosa. Conozco a pocas personas con un corazón tan grande. Es increíblemente bondadosa y amorosa. Ahora que ya no vivimos juntas la extraño muchísimo. Algo raro: nuestra relación ha mejorado. Me encanta llamarle por teléfono a su trabajo y chismear un rato. Amo cuando la visito y me recibe con un abrazo fuerte y de verdad cariñoso. Me ama y se siente orgullosa de mí, aunque no merezco nada de eso. Me ama y cree que hago de mi vida algo bueno. Yo, su hija, soy floja, desidiosa, horrible. Pero mis padres, mis hermanos, mi mamá me inspiran a esforzarme por ser mejor.
Sé que el párrafo anterior es tremendamente cursi, trillado y lleno de lugares comunes... pero qué puedo hacer o decir. No estoy en mi mejor momento emocional. En estos momentos oscuros y frágiles sólo el amor me puede hacer sentir mejor, sólo personas como mi mamá me hacen sentir que puedo hacer algo bonito y útil con mi vida. Cuánto anhelo que un día diga "me siento orgullosa de ti, todo lo que hice por ti valió la pena porque eres justo lo que soñé que serías".
Te amo, mamá.
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